08/11/2016

La colaboración en el trabajo no es una opción, es algo a lo que todos estamos obligados. De hecho, «fomentar y facilitar la información, así como intercambiar conocimientos entre empleados está considerado como algo muy importante para el 71% de las organizaciones»  y la mayoría coincide en que es esencial para el éxito.

¿Por qué resulta tan difícil trabajar juntos?

La colaboración en el trabajo no es una opción, es algo a lo que todos estamos obligados. De hecho, «fomentar y facilitar la información, así como intercambiar conocimientos entre empleados está considerado como algo muy importante para el 71% de las organizaciones»  y la mayoría coincide en que es esencial para el éxito. Por tanto, si todos pensamos de verdad que trabajar juntos es crucial, ¿por qué simplemente no lo hacemos? ¿Por qué lo vemos molesto y frustrante, y por qué cuesta tanto trabajar juntos?

La colaboración requiere esfuerzo

Un informe de Forrester de marzo de 2016 realizado por Art Schoeller titulado «Define Business Value In Collaboration» (Definir el valor de negocio en colaboración) confirma que «el hecho de que cada vez más gente lleve y se involucre en las actividades empresariales puede mejorar de forma drástica los resultados. Si bien vemos y entendemos las consecuencias de la acción colectiva en internet, a menudo no contamos con la cultura y la tecnología necesarias para conseguir los mismos resultados en nuestro entorno de trabajo.» ¿Por qué ocurre eso? ¿Qué está pasando realmente?

Pues según Fréderic Laloux, cuando llegamos a la oficina por la mañana, cuando visitamos a un cliente o cuando contestamos al teléfono, nos ponemos la «máscara de trabajo». No somos nosotros mismos del todo; en realidad solo somos una pequeña parte de nosotros mismos.

En su libro titulado «Reinventing Organizations» , el Sr. Laloux explica que apenas somos 1/16 de nosotros mismos, y que el resto de «nosotros» está escondido tras la máscara. Y se preguntará por qué necesitamos esta máscara. Pues para protegernos, por supuesto: de opiniones, críticas e incluso posiblemente del juego sucio. Nos convertimos en un «animal profesional». Como consecuencia de esto la creatividad en grupo y la eficiencia se ven limitadas, simplemente porque los miembros del equipo están escondiendo un 15/16 de su persona tras la máscara.

Desgraciadamente, mantener esa máscara consume mucha energía y  trabajar juntos requiere esfuerzo. Y ese esfuerzo no se ve siempre recompensado con carácter inmediato.

La colaboración requiere mucho tiempo

Las organizaciones son cada vez más complejas. Según el grupo de consultores Boston Consulting Group, «el índice de complejidad» se ha multiplicado por 6 en los últimos 60 años, haciendo que la colaboración requiera cada vez más tiempo. La revista Chief Executive cita el informe de BCG: «en el 20 % de las organizaciones consideradas como las más complejas, los directores emplean el 40 % del tiempo redactando informes, y entre el 30 % y el 60 % coordinando reuniones. Eso no les deja mucho tiempo para trabajar con sus equipos.»

Y no solo eso, sino que cuanto más compleja es la organización, más tiempo emplean los trabajadores del conocimiento buscando información. Según Art Schoeller de Forrester, «más de la mitad de los cargos mejor pagados como los de ventas (52%), servicios profesionales (55%), e informática/tecnología (53%) emplean una hora al menos al día buscando información.»2 Hacer uso del conocimiento colectivo consume una gran cantidad de tiempo.

Las herramientas de colaboración no cumplen las expectativas

El intercambio de información y conocimientos es inevitable, entonces, ¿cómo hacen las empresas para facilitar la colaboración? Compran herramientas. Sin embargo, «en cuatro de cada diez empresas, la calidad de las herramientas colaborativas y de productividad personal es considerada baja». 

Los retos principales son de sobra conocidos e incluyen :

• «Facilidad de uso de herramientas y ergonomía»

• «Interoperabilidad entre soluciones»

• «Acceso a las aplicaciones desde dispositivos móviles»

Puede hacer que la colaboración sea menos costosa

El éxito en realidad se reduce a dos ingredientes básicos: la gente y la tecnología.

La gente es el más importante. Fredéric Laloux sugiere varias maneras de dar rienda suelta al potencial colaborativo mediante el uso de lo que él llama la autogestión, la integridad y el propósito evolutivo. En otras palabras, liberar a los empleados del peso de su jerarquía, de su «máscara profesional», y del dictado de la «visión corporativa».

En cuanto a la tecnología, si bien hay muchas herramientas de entre las que elegir, a menudo no abordan los retos clave mencionados anteriormente, como la facilidad de uso, la interoperabilidad y la movilidad, y como resultado no consiguen una alta aprobación entre los empleados.

Si está buscando una nueva herramienta que ayude a sus empleados a ser espontáneos, comunicarse y tener el control, pruebe Rainbow.  ¡Lo mejor de todo es que es gratis! Díganos qué opina. 

1. NetMediaEurope, enero de 2016

2. Define Business Value In Collaboration, Forrester, marzo de 2016

3. Reinventing Organziations, Fréderic Laloux

4. NetMediaEurope, enero de 2016

5. Reinventing Organziations, Fréderic Laloux, 2014

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